Tu espalda no está a salvo casi con ningún trabajo ¡Mira esta lista!

 

La espalda cumple una función prioritaria en el ser humano. Sostiene el cuerpo y le permite el movimiento, además de proteger la médula espinal. Al mismo tiempo, es una de las zonas donde las personas suelen sentir más molestias.

El dolor de espalda afecta a ocho de cada 10 personas en algún momento de sus vidas ¿Lo Sabías? Mucho de este dolor se relaciona con las actividades que la persona realiza en su vida cotidiana, debido a sus funciones laborales y/o personales.

Por eso, a continuación te mostramos una lista de aquellas ocupaciones que, por su naturaleza, podrían afectar más tu espalda. Te sorprenderá saber que la mayoría son más comunes de lo que crees.

1. Personal de enfermería

Pasar demasiado tiempo de pie podría afectar la espalda. En los hospitales, muchos son los enfermeros que pasan largas jornadas yendo de un lugar a otro y permaneciendo de pie.

A eso, agreguemos que en muchas ocasiones los enfermeros deben cargar a los pacientes para levantarlos, llevarlos a algún sitio o transportar equipo médico pesado.

En casos en los que las personas pasan mucho tiempo de pie, se recomienda trabajar con una postura recta (sin forzarla), utilizar un calzado cómodo y sentarse de vez en cuando para descansar.

2. Empleados de estéticas

El personal que corta cabello, aplica tintes o peina a las personas también permanece mucho tiempo de pie. Sin embargo, aquí la diferencia es que no se desplazan tanto.

Por lo tanto, la carga para el cuerpo termina siendo mayor, pues a esto también se sumaría las consecuencias del movimiento constante de brazos, que afectarían la zona alta de la espalda.

Para estos casos, se recomienda tomar pausas entre cliente y cliente, así como utilizar ropa cómoda.

3. Amas de casa y empleadas domésticas

Limpiar la casa implica un esfuerzo físico mayor de lo que podría imaginarse. Requiere de subir y bajar, estirarse, tallar, barrer, agacharse, arrodillarse y cargar el peso de muebles y objetos.

Lo mismo ocurre con cocinar, cuando las personas deben mover las manos y brazos en torno a una olla, cortar verduras, agacharse, cargar un platillo…

Puede ayudar conseguir una escoba y un recogedor de entre 120 y 150 centímetros de alto, lo cual evitará doblar la espalda o agacharse, así como barrer áreas cercanas a los pies y así no forzar la cintura.

¿Conoces las consecuencias de la mala postura? Aquí te las contamos todas 

4. Profesores

Estar de pie durante horas es el trabajo de varios docentes. Al mismo tiempo, deben agacharse para acercarse a los pupitres de sus alumnos e interactuar con ellos de forma personalizada.

También podrían flexionar el cuerpo para colocar algún mapa, cargar algún pesado televisor o al acomodar un escritorio, o incluso a los alumnos cuando están en un jardín de niños.

Se recomienda hacer estiramientos previos y flexionar las rodillas en vez de agacharse, para ponerse a la altura de los alumnos.

5. Manipuladores de carga

Sin duda, algunos de los más expuestos a dolores de espalda se dedican a cargar objetos pesados, ya sea en almacenes, transporte y hasta mensajería. Lo que ocurre es que desplazan cargas de forma repetitiva y eso podría ponerlos en riesgo.

Más allá de malas posturas o dolores de espalda, podrían incluso padecer desviaciones de espalda o hernias.

Al cargar un objeto pesado desde el piso, es mejor flexionar la rodilla y no hacer giros de columna. Por supuesto, utilizar una faja lumbar es clave en este tipo de trabajos, así como establecer pausas y realizar estiramientos.

6. Oficinistas

A diferencia de quienes pasan mucho tiempo de pie, el personal de oficina puede estar horas sentado. Y ese sedentarismo podría afectar la espalda.

En ocasiones, muchas personas que trabajan en áreas administrativas ni siquiera se levantan de su lugar durante todo el día, lo cual ejerce una fuerte presión sobre la espalda.

La postura ideal es, en línea recta, mantener orejas, hombros y caderas. Y al sentarse, estar a una altura en la que puedas apoyar los pies y mantener las rodillas a nivel de la cadera, espalda erguida y en línea recta con los talones.

Algo ideal en estos casos es apoyarse en un cojín ergonómico. Algunos pueden utilizarse para sentarse, mientras otros son para la espalda. Suelen ser cómodos, transportables y fáciles de lavar.

Lo que debes saber sobre el dolor de espalda

  • El dolor de espalda puede ser desde súbito hasta constante o intenso. Incluso duraría algunos días, semanas o hasta meses.
  • Algunos dolores de espalda pueden desaparecer espontáneamente. En otros casos, el descanso y los analgésicos de venta libre podrían ser de utilidad. Sin embargo, la situación empeoraría si la persona permanece en cama por más de uno o dos días.
  • Si el dolor de espalda continúa por tres días o más, es necesario apoyarse en un profesional de la salud.
  • El tratamiento varía según la causa y tipo de dolor que se tenga, y va desde compresas frías y/o calientes, ejercicio, medicamentos, inyecciones, tratamientos complementarios e incluso cirugía.
  • Más allá de si se padece de un dolor de espalda o no, una recomendación para todas las personas es dormir con una almohada ergonómica, la cual está diseñada para amoldarse a la forma del cuerpo y alinear la columna.

Salud para tu espalda

Como puedes ver, existen ocupaciones ampliamente conocidas con las cuales la salud de nuestra espalda podría estar expuesta.

Independientemente de las actividades, lo más importante siempre será proteger tu cuerpo y mantenerlo seguro.

La ergonomía en tu lugar de trabajo es muy importante. Si quieres tener más información puedes complementar lo que ya sabes con nuestro artículo con los 5 BENEFICIOS COMPROBADOS DE LA ERGONOMIA EN EL TRABAJO. 

Cuídate, conoce tu cuerpo, acude al médico y duerme sobre una almohada que te ofrezca confort y descanso.

 

Abraham Monterrosas Vigueras

Psicólogo clinico y periodista digital enfocado en temas de desarrollo humano, estilo de vida, tendencias y bienestar