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claves para cuidadores

 

Cuando pensamos en el cuidador de un adulto mayor, o de una persona con discapacidad, solemos asociarlo con un trabajo profesional remunerado, efectuado por un auxiliar o enfermera. Sin embargo, en la realidad no siempre es así.

En la mayoría de los casos, son los familiares más cercanos quienes asumen el rol de cuidadores de sus padres, hijos o parientes que necesitan de asistencia permanente.

Ya sea por amor, por compasión o por obligación, son muchas las personas que se convierten en cuidadoras. Y es una tarea que, si bien debería ser responsabilidad de toda la familia, lo más frecuente es que recaiga sobre solo una, o unas pocas personas del núcleo familiar.

A continuación, y con el afán de apoyarte si te sientes identificado con el rol de cuidador, te contaremos cuáles son sus tareas y el porqué de su importancia. También te ayudaremos a identificar soluciones para cuidar mejor de tu salud y de la persona que tienes a cargo.

¿Por qué es tan importante el rol de un cuidador?

Desde Theramart valoramos la tarea de los cuidadores, creemos que su rol es fundamental para brindar dignidad y calidad de vida a sus seres queridos. Su entrega y amor incondicional otorgan derechos y mejoran la sobrevida de aquellos que necesitan asistencia. 

Como su papel es tan importante en la vida de un paciente, aconsejamos que puedan dedicar más tiempo a su propio descanso y buscar tranquilidad mental. De esta forma, podrán llevar una vida más sana y activa, aún en los momentos más difíciles.  

Encuestas revelan datos curiosos sobre los cuidadores

En promedio se necesitan de 7 cuidadores por cada adulto mayor de 80 años para que esté plenamente atendido, y a su vez todos sus cuidadores puedan descansar.

Esta cifra no solo habla de la necesidad de atención que este sector poblacional tiene, sino también, de la gran presión a la que se somete la persona que asume el rol de cuidador, y que no tiene posibilidad de relevo, ni remuneración, ni descanso.

De acuerdo con sondeos, los cuidadores de adultos mayores tienen un promedio de edad de entre 45 y 65 años y están dentro del núcleo familiar.

Los estudios han demostrado que los cuidadores tienen una tasa de mortalidad 63% más alta que los no cuidadores.  Atender constantemente a una persona, y abordar los riesgos de su cuidado, genera presión física, emocional y mental que muchas veces no es valorada por la sociedad y que repercute nocivamente en la salud.

Por lo general, los cuidadores son mujeres y no necesariamente son familiares directas del paciente. ¿Acaso esto está relacionado con un rol de género impuesto? Aún no hay estudios que lo determinen, pero da lugar a la reflexión de por qué las mujeres deberían “naturalmente” tomar el rol de cuidadoras.  

Causas y síntomas del agotamiento de un cuidador

Es altamente probable, que todas aquellas personas que cuidan de un familiar a tiempo completo experimenten estrés en mayor o menor medida, de acuerdo con la situación del enfermo.

Es muy importante tener en cuenta que mientras mayor sea la tensión de un cuidador, menor será la calidad de vida de un paciente. En este sentido, una serie de estudios han demostrado que la carga y el estrés pueden ser peor en ciertas situaciones:

 

INSEGURIDAD: el cuidador no está seguro de sus responsabilidades o no tiene la formación necesaria para la gravedad de la situación.
NO RECIBE AYUDA DE SU FAMILIA: debe asumir toda la responsabilidad del paciente, como su alimentación, higiene, necesidades básicas, ejercicio y medicación.
POSEE BAJOS INGRESOS: no puede afrontar con aquellos gastos que mejoren la calidad de vida de ambos.
REQUIERE DE ALTA EXIGENCIA FÍSICA: cuando el paciente sufre de problemas emocionales discapacidad cognitiva o discapacidad motriz y el cuidador no tiene la edad, preparación física o estado emocional para efectuarlo.

 

Los síntomas de agotamiento de un cuidador pueden manifestarse tanto físicamente como mentalmente. Es posible detectar pérdida de peso, caída de cabello, depresión, necesidad de medicación, irritabilidad y trastornos del sueño.

Consejos para Cuidadores ¿Cómo vivir mejor?

Existen una serie de medidas que un cuidador puede comenzar a tomar para mejorar su calidad de vida y aliviar el estrés de la rutina. A continuación, te dejamos algunos:

 

Mejorar el descanso

El descanso está en el punto número uno de los consejos más efectivos para preservar la salud de un cuidador. Tener la calidad adecuada de sueño puede mejorar significativamente las cosas.

El mal descanso acarrea otros malestares y enfermedades, como migrañas, malhumor, tristeza, dolores físicos, falta de fuerza y concentración, y hasta problemas cardiovasculares.  

Compartir las tareas

Pedir ayuda no es un signo de debilidad ni mucho menos. En la medida de que sea posible se debe conversar con el núcleo familiar; hijos, hermanos, nietos, y dividir las tareas del cuidado para que no sea un peso emocional y físico para una sola persona.

En la medida de lo posible, se debe contemplar la opción de contratar a un enfermero o cuidador profesional para que pueda alivianar las tareas más pesadas, como la higiene, movilidad y la actividad física de un paciente.

Fomentar la independencia

Si un adulto o persona con discapacidad puede tener cierta autonomía, se debe intentar fomentarla y permitir que siga haciéndolo. Se recomienda NO cargar con trabajo innecesario si la persona colabora, tiene fuerzas, motivación y/o energía.

Hazte un tiempo libre, apóyate en amigos

Despejar la cabeza de vez en cuando nos hace muy bien y no debería hacernos sentir culpa. Necesitamos salir de la situación emocional en la que el mundo se desmorona si no estamos presentes, al menos por unos minutos al día.

Consigue ayuda, una enfermera o la colaboración de una familiar. Pero tómate un tiempo para ti, donde solo existas tú y las cosas que te gusta hacer. Esto no significa que no seas responsable o quieras menos a tu familiar enfermo.

Es fundamental cuidar nuestra salud

Cuidar nuestra salud es muy importante cuando se es cuidador, sobre todo cuando hacemos fuerza, realizamos movimientos repetitivos, y más aún si también somos adultos mayores o no estamos en condiciones físicas.

Procura mantener tu cintura y espalda protegida, aliméntate bien, haz ejercicios, sal con tus amigos, comparte actividades en pareja, y descansa.

Para relajarte más rápido y mejor puedes ayudarte con cojines ergonómicos exclusivamente diseñados para aliviar tu espalda luego de un día largo. Desde Theramart te recomendamos una de nuestras estrellas, el Cojín Theraliving, para que puedas relajarte luego de un día agotador.

 

Como hemos visto hasta aquí, muchas veces leemos consejos sobre cómo cuidar personas, pero casi nunca sobre cómo cuidarnos a nosotros mismos si somos cuidadores de alguien más.

Recuerda que nuestra integridad física y emocional es tan importante como la del paciente. Tenemos que cuidarnos para no solo rendir con nuestros seres queridos, sino también para estar enteros y sanos en el futuro.

Ojalá toda la información que te hemos dado te haya sido de utilidad. Esperamos que puedas compartirla con personas que están en una situación parecida a la tuya si así lo consideras.

¡Buena suerte! Y gracias por todo tu esfuerzo y dedicación.

Lara M. Castillo 🌎

Redactora, Guionista y Periodista Digital enfocada en temas de Vida y Estilo, Tendencias, Salud y Bienestar.


Leopoldo

Creo que debes recurrir a la justicia, por la falta de ayuda o, te moriras antes que tú madre… Lamentablemente hay que ser duros, con los familiares en el cuidado de los mayores. Yo cuido una hermana con capacidades diferentes y, en dos años puedes darte cuenta como te estancas y te baja el agobio lentamente, pero así es la vida a la cual nos comprometemos, por deciciones personales además de la necesidad real de nuestros familiares al ciidado, si bien yo hablo del agobio… es por los cambios de la responsabilidad adquirida, la cual puede ser parte de nuestro karma, de vida, pero se asume.

Yanelucy

Buenos tardes… Soy cuidador familiar. Muy importante su escrito. Estoy interesada en toda la información de los productos. Por favor necesito conocer más, precios y dónde es posible conseguir lo que requiero. Gracias
Yaneth

Alma Celina Espinoza leal

Mi vida cambio abruptamente cuando mi madre de 82 años se fracturo la pierna derecha en dos parte y ese fue el comienzo y en los siguientes 4 meses ya le habían amputado las dos piernas , somos 6 hijos y 5 viven en el mismo lugar que mi madre solo yo vivo en el extranjero y nadie la quiso cuidar, tuve que dejar mi trabajo mi familia y me fui a cuidar de mi madre al 100 % solo mi hermana mayor me ayuda parcialmente pero no diariamente , para mi a sido muy duro y muy estresante yo tengo 55 años mi madre está pasada de peso y el cargarla yo para acostarla sentarla asearla es muy agotador son 24 horas diarias por 7 días hay momentos que siento mucha soledad y que ya no puedo más pero vuelvo a pensar que tengo que poder y aquí estoy y no le fallaré a mi madre