¿Robots cuidadores de adultos mayores? Conoce el caso de

 

La tecnología está más presente que nunca en nuestra vida cotidiana. En la actualidad, incluso existen robots que son capaces de acompañar y asistir a un adulto mayor.

Al respecto habló Juan Camilo Álvarez, integrante de ACOGER Comunidad Gerontológica. Es una organización enfocada en conectar a profesionales, empresas, instituciones, voluntarios y familias en beneficio de los adultos mayores.

“El tema de la robótica está nuevamente a la orden del día. Dos ejemplos muy claros son Zora, el robot que cuida y entretiene a los adultos mayores; y Mabu, el robot que atiende pacientes en casa. Ya es muy común ver este tipo de situaciones”, señaló.

Juan Camilo participó en el webinar ‘La transformación digital para la vida de los adultos mayores’, un encuentro organizado por Theramart y ACOGER, en el que además participaron Catalina Zapata y Juan David Holguín, también miembros de esta organización.

Robot cuidador Zora: interactuar y entretener

Inició como una prueba experimental en Francia, relacionado con el cuidado de personas de la tercera edad. Los resultados fueron reveladores: los adultos generaron un vínculo emocional con el robot, lo cargaban, arrullaban y besaban en la cabeza.

Zora, desarrollado por una empresa en Bélgica, también ha sido utilizado en escuelas especiales y centros de rehabilitación, con el mismo efecto: crear un lazo afectivo entre persona y máquina. Pero lo más importante de todo: el robot sumaba a las vidas de otros.

 

 

De tamaño pequeño y diseño amigable, el robot es operado por una persona externa, quien controla sus movimientos y diálogos mediante una computadora. De ahí que permita interactuar de manera personalizada con otros.

Con grupos de adultos mayores, por ejemplo, puede guiarlos para realizar ejercicios de bajo impacto (mover las piernas, estirar los brazos, levantar objetos…) y propone juegos para promover la interacción.

Sin embargo, tecnología de este tipo sigue dividiendo opiniones, entre quienes lo consideran un mero divertimento y quienes apuestan por que el robot realmente puede ayudar a mejorar la calidad de vida de otros.

Los pacientes le han dicho cosas al robot acerca de su salud que no comparten con los médicos. Una mujer que tenía hematomas en los brazos no les había dicho a los empleados del hospital qué había pasado, pero le confesó a Zora que se había caído de la cama mientras dormía”, comenta una nota de The New York Times.

Robot Cuidador Mabu: asistir en casa

Se trata de un robot amarillo de 15 pulgadas y grandes ojos redondos capaces de hacer guiños. Esta innovación desarrollada por la firma estadounidense Catalia Health tiene varios valores agregados.

Por ejemplo, es capaz de memorizar el tratamiento médico de cada paciente, recordarles cuándo es momento de tomar sus medicamentos y hasta llevar un seguimiento de su estado de ánimo.

“A diferencia de otras app que generalmente se utilizan durante un corto periodo de tiempo, los pacientes tienden a continuar empleando a Mabu como su cuidador. A su vez, esto permite al robot charlar con ellos a diario para controlar su tratamiento y recopilar información sobre sus progresos”, se lee en el sitio web de Catalia Health.

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Además, toda la información compartida por el paciente hacia el robot es almacenada y compartida en tiempo real con un servicio de almacenamiento en línea al que puede acceder el médico personal del paciente.

De hecho, Mabu fue utilizada exitosamente en 2018 para ayudar a pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva en Estados Unidos, de la mano de la American Heart Association.

El robot llevó un registro de los medicamentos y el nivel de actividad de las personas, una fórmula que sus creadores ya están desarrollando para utilizarse también en casos de cáncer avanzado de riñón y artritis reumatoide.

Tecnología para asistir, mas no para reemplazar

Zora y Mabu son tan sólo dos ejemplos de cómo la tecnología ha volteado la mirada a la atención de personas adultas mayores. En los años siguientes, saldrán al mercado más y más alternativas.

Sin embargo, como señaló Juan Camilo Álvarez durante su participación en el webinar de ACOGER y Theramart, nada reemplazaría al cuidado humano.

“Obviamente, hay que manejar esto con mucha delicadeza. Dejarle el cuidado de nuestros seres queridos a un robot puede servir para muchas tareas, pero no lo vamos a centralizar todo ahí. Debemos manejar también la parte humana”.

“La humanización no se puede dejar de lado. Esto es fundamental: el trato, la cercanía, eso es irremplazable”.

¿Qué opinas tú? ¿Crees que podría reemplazarse un cuidador con un robot o podría ser solo un accesorio de ayuda? Cuéntanos. 

Abraham Monterrosas Vigueras

Psicólogo clinico y periodista digital enfocado en temas de desarrollo humano, estilo de vida, tendencias y bienestar